¿CÓMO AFRONTAR UN EXAMEN?

Muchos de los estudiantes suelen presentar nervios, pánico y miedo a la hora de rendir un examen, además puede afectar a su bienestar psicológico y físico, produciéndoles dolor de cabeza, problemas digestivos, pensamientos erróneos, entre otros, sobre todo si dicho examen es decisivo para aprobar el curso. Sin embargo, podemos observar que es frecuente tener estas sensaciones, pero lo importante es aprender a manejarlas.  

¿Cómo identificar si presentamos indicadores de ansiedad?

Podemos identificarlos a través de tres tipos de respuesta en el estudiante. 

 Los pensamientos: Lo que uno se dice a sí mismo con respecto a la tarea o a sus propias capacidades, por ejemplo: “Seguro que falto a los exámenes”, “por más que me lo sepa, llegaré al examen y me quedaré en blanco”, “no voy a ser capaz de aprobar este curso”, etc.
 
Las reacciones fisiológicas: La ansiedad genera una serie de respuestas orgánicas, como sudoración, palpitaciones elevadas, trastornos intestinales, problemas digestivos, alteraciones del sueño, vómitos, tensión muscular, dolor de cabeza, etc.
 
Los comportamientos: Si un estudiante se siente ansioso, puede tender a conductas que disminuyan los niveles de activación, como dormir a deshora, comer constantemente, mover las piernas, morderse las uñas, etc. También puede producir cambios en el carácter, por ejemplo, irritabilidad.
 
 
 
 Ahora te presentamos algunas de las causas de ansiedad ante un examen:
 
Miedo a defraudar: Suele pasar cuando pensamos que personas importantes en tu vida (por ejemplo, tus padres) se sienten defraudados, o que se enfaden si no sacas buenas notas.
 
Miedo al fracaso: Si ves tus notas y no es lo que uno espera, el miedo a no estar a la altura de tus propias expectativas o deseos puede ser una causa importante de ansiedad.
 
Falta de preparación: No llevar los estudios al día, o empezar demasiado tarde a estudiar para el examen te hacen sentir que no estás preparado. Es por ello que en el momento del examen es muy estresante pensar que no estamos preparados.
 
Pensamientos negativos: Es posible que creas que por mucho que estudies no hay garantía de sacar una buena nota, en esos momentos uno puede tener diversas frases como “siempre sacaré mala nota”; “no puedo”; “nada me sale bien”, etc. Si piensas que la nota que saques será bajo, te puede desmotivar y ser una causa de ansiedad ante el resultado.
 
 
 
 
 
 ¿Cómo afrontar un examen? 
 
Prepárate para el examen: Prepara tu material de estudio, haz un horario para estudiar y busca un lugar adecuado sin ser interrumpido. Además, repasa a conciencia para que ganes confianza en ti mismo y te sientas preparado para la evaluación.
 
Busca relajarte: Es bueno concentrarse mucho para rendir adecuadamente la prueba, pero, también, necesitas relajarte para estar más tranquilo y sin miedos. Por ejemplo, puedes tratar de respirar profundo y despacio. Luego, tensa y relaja los músculos. Esa sensación de relajación es indescriptible y muy beneficiosa.
 
Mantén una tu actitud positiva: Es importante mantener una actitud positiva ante una prueba ya que te ayudará a tener una mejor concentración.
 
Consulta con un especialista: Si has notado que los miedos, la ansiedad y otros síntomas físicos son muy fuertes, es importante que busques ayuda profesional.  No dejes pasar más tiempo.
 
 
 
 
 
 
 Por último, mencionaremos que podrías hacer antes, durante y después del examen: 
 
Antes del examen: Realiza repasos generales, puedes intercambiar opiniones con tus compañeros de clase.
 
Durante el examen: Poner en práctica técnicas de relajación, como respiración profunda y pensar en positivo. Leer los enunciados con calma e identifica las que son fáciles para que puedas motivarte a seguir resolviendo cada pregunta y dejar al ultimo las que se te hacen difíciles. Organiza tu tiempo. Luego revisa tus respuestas y fíjate si hay faltas ortográficas. 
 
Después del examen: Una vez que haya terminado el examen no le des vueltas a tus respuestas y los posibles fallos que hayas podido cometer ya que te hará sentir mas ansiedad y no tendrá ningún efecto positivo. Una vez que tengas tus resultados, en caso de obtener notas según lo esperado, felicítate, pero en caso de no lograr la meta, es importante realizar una retroalimentación e identifica cuales son las acciones de mejora que deberás tomar para la siguiente evaluación. 
 
No olvides que tu objetivo no debería ser conseguir las mejores notas de la clase, sino sacar lo mejor de ti. No compitas con los demás y trata de superarte a ti mismo.
 

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